domingo, 25 de abril de 2010

Prólogo a la renuncia

Temporalmente vedado.

AZAÑA ORTEGA

2 comentarios:

Gabriela Parra dijo...

Qué gusto es leer algo asi, tan significante, tan cierto, tan real que lastima. Duele su dolor, nos hace enredarnos con sus inconcistencias, eso solo lo logra un escritor.

Porque escritor no es más, que el que siente cada una de sus palabras, y señor Moisés, cada una de estas tiene tanto sentimiento o más, de lo que yo misma podria escribir en una vida.

Gracias. Saludos!=)

SIN CALZÓN dijo...

Gracias por las palabras. Lo tendré en cuenta.
Abrazos hasta Venezuela.

Moisés AZAÑA ORTEGA