sábado, 13 de marzo de 2010

Yo quería jugar a la alegría

Yo quería jugar a la alegría, a jugar sin dolor, a vivir sin dolor. Quería jugar a que siempre era niño, que tenía mi chica y que nos queríamos. Yo quería jugar, Señor de los Cielos, a que el amor no envejecía, a que mamá y papá duraban para siempre, y que yo, simple humano con lentes, chiquito o mayor, jamás me abandonaría por los balcones con las palabras de pesar.

Pero un día una piedrita me dijo que la vida no ha nacido para jugar, sino para darle oraciones mañana tarde y noche, que los sufrimientos son el único pan que nunca falta, y que acostumbrarnos a ella es de sabios, de hombres eternos que pasan los cielos. Y qué inventar, si no se es sabio, y si en lugar de pasar los cielos, nos quedamos aquí abajo, qué orar si nos quedamos sin boca y sin pensamientos, cómo caminar a la trascendencia celestial sin sacarnos los anteojos. Pues, Señor, a la vida le gusta ser abstracta, insensible, vengativa y humana. No come nuestro pan, ni toma nuestras sopas, pero se lleva a nuestros panaderos, a nuestras cocineras, a nuestros amigos, a nuestros amores y a nosotros mismos. Convierte nuestra vida en eterno camposanto. Lo peor es que nosotros presenciamos las tumbas, colocamos la cruz y regresamos a casa para proseguir con nuestro entierro.

febrero 2010
AZAÑA ORTEGA

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Jugamos limpio, pero la vida juega sucio aveces. Nos compra la tormenta, cuando nos robó el abrigo. Es la ley de la vida ¿ y la ley de la muerte? ¿ es haber vivido? la muerte es solo la suerte con una letra cambiada, es mas facil y apacible; la vida es dificil. Pero pese a todo esas ambivalencias,aun queda una lucecita,una flor en plena avenida abancay, las ganas d vivir, ayudar, y darle un sentido a la vida. Empezando por uno mismo,como diria Vallejo, tengo fe en que soy, y he sido menos.

YO

Sofi dijo...

Sin calzón, llegue acá de vuelta leyendo mis entradas antiguas que me hacen revivir momentos. Y no me asombra que tus textos sigan igual de buenos, como aquel comentario que me dejaste alguna vez! jajaja :)

Anónimo dijo...
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мαyяoрolis dijo...

Exactamente como dice el primer comment, la vida a veces juega sucio, el chiste es limpiarnos y levantarnos de ésa suciedad en que sin querer nos hundimos.

Saludos enormes, y prometo no descuidar tanto mi humilde espacio :)

SIN CALZÓN dijo...

Ya reciclaré tiempo para responderles, estos días ando apurado y algo embarullado. Posiblemente hoy, o a más tardar mañana, me vaya de viaje antes de que empiecen las clases. Ojalá no muera en el camino. Cuídense y chévere por sus comentarios, Yo, Sofi y Mayropolis. Cuenta pendiente.

Moisés AZAÑA ORTEGA

SIN CALZÓN dijo...

Apuradísimo.

Yo, qué bueno que leas a Vallejo. Espero que leas todo(s) su(s) poemario(s) y no solo la frasecita. / Chévere Sofi, de nuevo conectados. / Sí, limpiarnos, aunque de vez en cuando embarrarnos no hace mal.

Moisés Yónatan AZAÑA ORTEGA