lunes, 31 de agosto de 2009


-lustrarse las gotas es apenar un feliz comienzo-

02/04
AZAÑA ORTEGA

8 comentarios:

мαyяoрolis dijo...

Es díficil alcanzar la felicidad, pero siempre se puede.
Llorar también tiene sus secretos, ayuda a reflexionar.

Saludos.

Epidemor dijo...

Qué ingenioso el jueguito de la "g".

No uses betún, podrías ensuciarte.

SIN CALZÓN dijo...
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SIN CALZÓN dijo...

A
Mayropolis: Creo que la felicidad se alcanza más que en momentos, más que en sutilezas que abarcan segundos, minutos, decir horas quizá suene optimista. Pero podemos tener felicidades siempre, todos los días, aunque hay fechas que esa materia abstracta se esconde, deja de aparecer en nuestro mundo, entonces tontamente se cree que la única salida es aquella fatal y patética; nos cargamos de mundo y de lágrimas, y en un papel se deja la sin razón que será la señal del desperfecto. No siempre es así, son pocas las veces que lo fatídico procede en su totalidad, la mayoría de veces queda en pensamientos, en ideas que el reloj borra. Para mejora, ya lo expresaría Aquiles, preferible ser súbdito vivo que rey muerto. Y claro que el llorar ayuda a despojarnos de la suciedad de los días, nos libra de cementerios y pocilgas, llorar muchas veces viene a ser la salida para un nuevo comienzo. Subir la mirada, e inaugurar el nuevo camino.


Epidemor: Si el betún me mancha, le sacaré brillo y en su brillantez veré el reflejo aunque distorsionado de un yo que no se encuentra. Qué difícil encontrarse.

Moisés AZAÑA ORTEGA

Sofía dijo...

me parece que sí

CÉSAR ANTONIO dijo...

Es la gota de rocío después de la húmeda noche.

SIN CALZÓN dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
SIN CALZÓN dijo...

A
Sofía.
Un afirmativo demasiado breve y ambiguo. Apariencias.

César Antonio.
Es la gota del alma.


Moisés AZAÑA ORTEGA