jueves, 22 de enero de 2009

DILACIÓN


—Ya ha pasado una semana desde que me dijiste que la hacías.
—Ahora sí, más tarde la hago.

—Ya llevas un mes allí.
—Es que es no es fácil, ponte en mi pellejo.

—Y hasta ahora, ¿nada?
—Sí, tiene enamorado… Vamos a chupar —dice resignado y cabizbajo—: yo la pongo.


Moisés AZAÑA ORTEGA

miércoles, 21 de enero de 2009


-la vida puede ser sencilla si ponemos de nuestra parte
pero qué cagada resulta a veces-

Moisés AZAÑA ORTEGA

martes, 20 de enero de 2009


-tantas cosas por escribir, tanto por decir... 
y no tener palabra-
Moisés AZAÑA ORTEGA

lunes, 19 de enero de 2009


-la vida es un conjunto de daños que hace hombre a los hombres
o los caga-

Moisés AZAÑA ORTEGA

lunes, 12 de enero de 2009

DESPERDICIOS DE NUEVO AÑO (1 e)


Amanecer:

Mis párpados son arrastrados por la gravedad, estoy a punto de caer en estado de coma.

Al regresar a casa, siete de la mañana más o menos, me percato de que todavía hay grupos con vasos y cigarrillos y exclamaciones que tratan de llevar el compás de Los Juanecos u otra orquesta, pero sus cuerpos ya no responden. Algunos roncan en plena avenida como si de su tierna cama se tratara, otros hombres con baba que poco a poco baja… y baja, se estira en el aire hasta que cae en su propia mugre; otro, con anónima indignidad, ha escondido su rostro en la sombra de un árbol, pero ya amaneció, y el sol descubre cierto moco como ornamento, sube y baja como columpio, el moco juega, construye un camino en el que avanza y retrocede al ritmo de su estrepitosa respiración y no logra desprenderse, se ha adueñado del territorio y origina, además de admiración, cierto no sé que de espanto.

Lo que nos trae el nuevo año: huayco en pleno verano limeño.

1 de enero de 2009

Moisés AZAÑA ORTEGA

LETARGO SIN SERMÓN (1 e)


Antes de llegar a casa percibo de lejos a mamá con una vieja escoba, barre los desperdicios que dejó el año viejo, es decir, el nuevo año inicia sucio, siempre inicia sucio, muñecos quemados, camas viejas incendiadas, tiras y tiras de cuetecillos verdes y rojos, y calaveras y chispitas mariposa y rata blanca y mamá rata y abuela rata y abuela blanca y mata la suegra y todo lo que no se ha querido llevar o traer para este inmaculado añito. Y más allá, del muñeco que prendió mi vecino Poto Blanco, el viento ha traído mucha ceniza, doble trabajo para mi madre, mi hermosa viejita a quien amo, barrer nomás pues, qué queda, la ceniza se alza, forma un nudo en el aire, se expande, justo yo llego y se clava en mi garganta, maldita sea, toso… De pronto: «Dónde has estado», inicia el purgatorio.

Esta vez, milagro de la vida, no hubo sermón. Le respondí que estuve en la casa de un amigo (el Cabeze’ puñete), y tomé la escoba pa' hacer méritos y mientras barría conversamos frases que por el trago o por el sueño he olvidado, seguro ninguna importante, ninguna trascendente, aunque quién sabe. «Ya anda descansa», aconsejó. Sin embargo, todavía no tenía sueño. En verdad, Morfeo estaba al acecho, llevaba horas acosándome pero lo rechazaba —como diría mi hermano— peor que perro con sarna. 

Ahora que escribo, regresa, vuelve a la carga (¡entiende, no te pido que vengas!), me agarra por la espalda, aprieta mi cuello, una guillotina —¡la veo, la siento!—, está allí, al frente, oculta mi visión, viene, viene… Caigo en estado de «punto y aparte», la coma en el sentido lingüístico proporciona un intervalo pequeño de tiempo para expresar correctamente una oración; yo necesito un intervalo más grande para recomponerme. La gravedad irrumpe: bajo las carpas, me quedo sin ojos.

1 de enero de 2009

Moisés AZAÑA ORTEGA

ABRÍ LOS OJOS (1 e)


Atardecer:

Abrí los ojos: mi habitación había sucumbido a los avatares de las fiestas de fin de año, con decir que algunos calzoncillos estaban junto a libros en el escritorio podría indicar más o menos la gravedad del caos. Para darle la contra hice ejercicios (milagro), me dije que empezar el año con una pequeña rutina para el cuerpo podría ser de buen augurio, de paso calentaba para bañarme. El baño fue rápido y fresco, me vestí, bajé al primer piso, cocinaban. Había llegado visita y charlaban, niños entraban y salían, afuera brindaban con Pilsen Callao, jugué con mi sobrinita (Vania), repetí la adivinanza que planté a otros de mis sobrinitos hace más de un mes. Todos se volvieron a rendir, insistían y rogaban que les responda «Ya pues… Seguro que tú tampoco sabes la respuesta», me decían. Obvio que lo sé. Luego, entre familia, degustábamos peziduri Donofrio. Mientras lo disfrutábamos, les conté el relato de Juan Sin Miedo. 

Almorzamos, tardísimo. 

Reposé… 

Me senté a escribirte.


1 de enero de 2009
Moisés AZAÑA ORTEGA

DORMIR ES UN MODO DE ESTAR MUERTO (1 e)


6 p. m.

Dormí a las 8 de la mañana, desperté a las 2, es decir, me bastaron solo 6 horas. Al levantarme todo el sueño había sido eliminado, me sentía completo. No entiendo por qué ahora me ataca de nuevo. Ya no quiero dormir, quiero escribir, quiero leer, quiero estar vivo, quiero.

Dormir es un modo de estar muerto, no se crea nada, no se tiene memoria, solo te recobra el aliento. No recuerdo dónde leí o escuché «si quieres vivir diez años más de vida, levántate más temprano». Y no intentó decir que al despertarse más temprano se podía vivir más años de lo normal, sino que uno vive cuando está despierto y no cuando duerme. Colocando la palabra vida en sentido específico, es todo: dormir y despertarse, vivir y morir. No obstante, en la acepción manejada, vida es solo el hecho de producir, y se produce despierto, no durmiendo. Por ejemplo, no podría escribir lo que lees si estuviera dormido.

1 de enero de 2009
Moisés AZAÑA ORTEGA

LA ADIVINANZA (1 e)


Mi sobrinita Nadia, hermana de Vania, ha venido y está insiste que insiste y vuelve a insistir (no sabes cómo friega) en que le diga la respuesta, «al menos una pista» me repite. Ya se la he dado, pero continúa insistiendo. Entonces le digo que la respuesta está en tal obra de la biblioteca. Abro alguna página al azar, de casualidad se presta para el enigma formulado, se la leo cambiándola a mi antojo para que haya un nexo con la adivinanza («Camina y camina y nunca descansa, aunque nunca muerte, a todos mata. ¿Qué es?»), pero no le digo la respuesta, dejo en suspense con el fin de que se provoque leer. Y, para mi alegría, toma el libro y empieza a leer, pero al poco rato, como todavía deletrea, se cansa y de nuevo inicia el tropel: «Dímelo, dímelo, dímelo, ya pues, dímelo por favor, a mí nomás, no le voy a decir a nadie». «Mañana te digo». «Mañana no voy a venir». Después de tanto insistir (joder sería la palabra correcta) pronuncia «chao, chao, me voy, no quiero adivinanza», y se va o, mejor dicho, hace como que se va, no llega ni a la puerta y regresa corriendo hasta mi costado y nueva inicia: «Dímelo, dímelo, dímelo». «Mañana te digo». «Mañana no voy a venir, te lo digo, ¡mañana no voy a venir!», se desespera. «¿Qué no descansa? —se pregunta—, el loco, ¡el loco no descansa!». «Sí descansa». «Yo nunca he visto a un loco que descanse». Después de largo rato que no me deja escribir: «Ya Moshe, no quiero saber nada de adivinanzas», agranda su ya de por sí enorme cachete y se va molesta, sin respuesta, y habiéndome impedido escribirte e ir ya mismo a matar mi sueño en la cama.

1 de enero de 2009
Moisés AZAÑA ORTEGA

domingo, 4 de enero de 2009

PRIMERO DE ENERO (1 e)

Cada párrafo se puede defender por sí mismo, no necesita una ayuda precedente ni posterior, sobrevive (ojo: sobre-vive) solo. Tomé la decisión (no sé si nefasta o acertada, usted lo decidirá) de separarlos. Espero que no naufraguen.

PD: El título es su abreviatura y son todos los que están bajo «1 e».

Jueves 1 de enero de 2009

Moisés AZAÑA ORTEGA

jueves, 1 de enero de 2009

SALUDOS ATRASADOS


A fines del 2007 escribí para algunos amigos estos sinceros deseos; este año los deseos son similares. He hecho ligeros cambios; he cambiado, por ejemplo, 2008 por 2009.

*La mierda distinta de mañana se aproxima. Los buenos deseos y la repartición de abrazos también. Es como un florecimiento que a la mayoría le viene bien, lástima que sea efímero y no perdure todos los días que dura el año. El 2009, como todos los años, también traerá lo mismo con distinta vestimenta, tal vez más haraposa que las precedidas, pero las esperanzas, ilusiones y todo ese manjar que se lleva intrínseco son las vestimentas que no deben perecer. Que no sea solo un feliz 2009, sino que sea la semilla que dé fortalezas para establecer un buen estilo de vida.

*Que este año del mañana, pese a saber que va a tener sus estiércoles de siempre, florezca en ti una mejora de puta madre. Que el carpe diem sea de todos los días y que esta noche tomes lo medido para que la resaca de mañana no sea una cagada.

*Siempre a una amistad se desea lo mejor. Se le anima a que siga, a que luche, les damos la fuerza para que no caiga y si cae tratamos de que se levante. En cuanto a un limpio año, a un nuevo aroma, que en realidad es el mismo, también las buenas vibras están allí acompañando a todos los seres marchantes. Pero despertemos: la ropa limpia se ensucia, el aroma también decae. Aunque todo depende de nosotros. A pesar de que los buenos deseos estén, sabemos que la boñiga saldrá a obstruirnos el paso. Es la realidad. Sólo queda seguir y empujar a que todo, a pesar de lo gris, se encamine al punto establecido por nuestras ideas. Que este año próximo te levantes más que siempre.  Que este año las madrugadas sean tuyas. En fin, a la mierda todo y feliz año.

*Y para seguir a la masa te diré que tengas un feliz 2009, la maldita rutina al carajo, no tengas miedo de errar, equivócate cuantas veces puedas para que aprendas el doble antes de que la edad te salga cara. Y que ante todos los problemas busques alguna solución y si no puedes pásame la voz: vendo soluciones por mayor. Hablando en serio, trata de no embarrarla: aprende de los errores de los demás, no es necesario que tú los lleves en carne y sangre.

*Que esta 2009 sea menos ramera, no tan pútrida como las precedidas. Que los acontecimientos sean más baratos en cuanto a secuelas y más caros en cuanto aporte universal. De todos modos que este «nuevo amanecer» constituya el nido para las nuevas metas, el lavado de rostros, el nuevo existir dentro de uno.

*Que hayas y continúes teniendo una fiesta costumbrista feliz. Con respecto a la 2009, fúmatela, muérdela, cáchatela: hazla tuya. (He puesto como femenina a ese año por conveniencia, para que haya concordancia y Rocha no joda).

AZAÑA ORTEGA, 
MOISÉS

miércoles, 31 de diciembre de 2008

JO, JO, JO... FELIZ FALSEDAD

Continúo desempolvando más hojas:

25 de diciembre de 2007

¿Feliz Navidad? Sí... Feliz navidad doña Toña, doña Susi, doña Ana, doña Olga, don Roberto, don Chiriboga, don Alfaro… también feliz Navidad Ñato, Narizón, Pete, Evo, Ozzy, José Luis, Hablador, Nene, Loca, Puca, China, Pollo… Feliz Navidad también al desconocido que pasa por mi costado, también a mi perro Keisser, al gato Cabezón, a mi loro Huicho… Abrazos a mis viejos Emilio y Enriqueta, a mis hermanos, a todos mis familiares. Brindis por Navidad. De fondo los cuetecillos y la atmósfera más gris del año, la más negra noche. Ya se ha pasado por toda la comida atiborrada de especerías. Y más navidad y navidad y felices y felices y felices…

La Navidad es una mierda, me llega al pincho la Navidad. En estos casos debes ser sociable, me dice una parte, pero la otra hace que me quede en mi habitación hasta que cesen los abrazos, los saludos y toda esa pitanza empalagosa que se acostumbra en este día. Se quiere ir de compras y en las pistas hay más tráfico que de costumbre. En realidad es el «Día de todos los centros de venta»: Ripley, Saga Fallabella, Tottus, Metro, etcétera, todos chilenos. Pa’ concha: el pasaje sube 50 %.

Y Jesusito, ¿dónde está Jesusito, el niño por el que se festeja? Ah, ya sé, lo colocan a la medianoche en el nacimiento. Claro, pero no en vano: se le pide los deseos que no pudieron cumplir en el año viejo —lleno de frustraciones— y toda la ilusión de una fructífera vida imaginada. Consideran que con esa petición ya se solucionarán todititos sus problemas: «ten fe, hijito, ten fe». La grandísima vida. La verdad es que te la tienes que ver con el berrinche del corrupto presidente Alan García y con el sudor diario —sobre todo ahora que es verano— y con las alzas de precio y con el ómnibus repleto y con gente que le apesta el sobaco.

Al guachimán del barrio se le invita un pedazo de panetón con su chocolatito pal’ frío de la noche y ya se cumplió; uy qué buena gente somos, somos lo máximo, la solidaridad nos rebasa y, en nuestras casas, tragamos cuanto haya y, por añadidura, la comida sobra pal’ calentado de la semana. «La solidaridad de un día no es solidaridad, es circo», escribió un cronista de un periódico de derecha. Digo Navidad y evoco a casas donde ni siquiera tienen para un bizcocho y, a la par, miles de gentes derrochando en huevadas de más o, como dirían en otro artículo: «la jungla eléctrica que se dispone para estas fiestas y que gasta energía que otros no tienen. He llegado a la conclusión de que 1 600 años (más o menos se celebra desde ese tiempo) de buenos propósitos no han logrado gran cosa. Feliz Navidad y guerra, Feliz Navidad y miseria, Feliz Navidad e injusticia, Feliz Navidad y maltrato al más débil, etc., etc. Es decir, que ni el Feliz Navidad, ni la sonrisa que debe acompañarla, han solucionado hasta ahora nada, ni que el mundo sepa algún problema». El veinticinco, a las cero horas, se atesta de humo que maltrata más el ambiente por el que realizan campañas de concientización, pero la gente sigue sin comprender. La Navidad es el sida imperecedero.

Navidad, buena o mala, te deseo lo mejor en este día de fiesta costumbrista, de negocios, de abrazos hipócritas y algunos sinceros… Sentirse en paz, por lo menos un instante, que tanta falta hace. Por último, deseo que tengas una felicidad siempre, no solo este bendito día navideño, sino todos los que se pueda. Depende mucho de ti no cagarla.

Moisés AZAÑA ORTEGA, 
Moisés